¿Cuáles son los desafíos de Soledad Núñez al frente de la Municipalidad de Asunción?
Soledad Núñez asume la intendencia de Asunción: basura, baches, tránsito caótico y corrupción. 464 mil habitantes y 1,5 millones de visitantes diarios. No será fácil para una ciudad con colapso vial,...
Soledad Núñez asume la intendencia de Asunción: basura, baches, tránsito caótico y corrupción. 464 mil habitantes y 1,5 millones de visitantes diarios.
No será fácil para una ciudad con colapso vial, la falta de desagüe y el desequilibrio presupuestario de la comuna. Aquí te presentamos los desafíos que tendrá que vencer la intendenta asuncena electa Soledad Nuñez
Contenido
- Soledad Núñez asume la intendencia de Asunción: basura, baches, tránsito caótico y corrupción. 464 mil habitantes y 1,5 millones de visitantes diarios.
- Calles destrozadas y baches crónicos
- La crisis de la basura
- Tránsito caótico
- Corrupción, planillerismo y deuda
- ¿Podrá solucionar estos problemas?
- Qué debería hacer desde el día uno
- ¿Cuándo asumirá Soledad Nuñez la intendencia de Asunción?
- ¿Cuándo asumirá Soledad Núñez la intendencia de Asunción?
Soledad Núñez asumirá la Intendencia de Asunción el 3 de noviembre de 2026 tras imponerse en las elecciones municipales del 4 de octubre con el 47,78 % de los votos (133.325 sufragios) frente al 45,98 % de Camilo Pérez, según el TREP con el 99,92 % de las mesas procesadas. La ingeniera civil de 43 años, egresada de la Universidad Nacional de Asunción, con maestrías en la Universidad Politécnica de Madrid y en Políticas Públicas en Oxford, y exministra de la Secretaría Nacional de Vivienda y Hábitat (2014-2018), llega con un discurso centrado en la reconstrucción, la transparencia y el combate a las “mafias” de la comuna.
Hereda una ciudad de aproximadamente 464.000 habitantes residentes (proyección del Instituto Nacional de Estadística para 2025), pero que cada día sostiene a una población flotante de entre 1,3 y 1,5 millones de personas que ingresan desde el área metropolitana (San Lorenzo, Luque, Lambaré, Fernando de la Mora y otros distritos). A esa masa se suman entre 500.000 y 600.000 vehículos diarios. Asunción funciona, en la práctica, como una ciudad de casi dos millones de usuarios con la base tributaria y la infraestructura de menos de medio millón de residentes.
Esa desproporción se traduce en problemas estructurales que Núñez deberá enfrentar desde el primer día.
Calles destrozadas y baches crónicos
Las avenidas principales y las calles de barrio presentan un deterioro generalizado: baches profundos, desniveles, parches precarios y veredas rotas. Arterias como Eusebio Ayala, Artigas, Mariscal López, Fernando de la Mora y el microcentro concentran quejas permanentes. La llamada “mafia del asfalto” y el uso irregular de recursos de Vialidad agravan la sensación de abandono. Aunque la administración saliente reportaba cientos de baches reparados por día, la realidad en terreno sigue siendo de colapso vial en muchos tramos.
La crisis de la basura
Asunción genera estimaciones de hasta 2.000 toneladas diarias de residuos, pero la recolección efectiva es muy inferior. La Municipalidad afirma recoger entre 500 y 550 toneladas domiciliarias, con una flota limitada (alrededor de 20 camiones municipales operativos en momentos críticos) y personal de aseo insuficiente. El resultado es la proliferación de más de un centenar de vertederos clandestinos que se regeneran con rapidez, aguas servidas mezcladas con basura y un impacto sanitario evidente en barrios céntricos y periféricos. Los contribuyentes pagan tasas millonarias, pero la ciudad permanece sucia.
Tránsito caótico
El flujo diario convierte las horas pico en un infierno de embotellamientos. Velocidades promedio que en tramos bajan a 5 km/h, semáforos desincronizados o fallidos, falta de personal de control (la Policía Municipal de Tránsito opera muy por debajo de las necesidades) y un transporte público precario y reducido completan el cuadro. La ciudad pierde productividad y calidad de vida todos los días.
Corrupción, planillerismo y deuda
La Municipalidad arrastra un pasivo pesado por emisiones de bonos (con vencimientos que se extienden hasta 2035), desvíos de fondos destinados a obras hacia gastos corrientes y salarios, y un sistema de “cajas paralelas” que, según denuncias de la propia campaña de Núñez, drenaría una porción significativa del presupuesto. El planillerismo (funcionarios sin función clara) y esquemas irregulares en direcciones clave han sido objeto de investigaciones e intervenciones. A esto se suma que la Junta Municipal mantiene mayoría colorada (15 de 24 bancas), lo que obligará a la nueva intendenta a negociar cada decisión relevante.
¿Podrá solucionar estos problemas?
No de un golpe ni en pocos meses. Los problemas son estructurales, acumulados durante años y agravados por la desproporción entre población residente y población flotante, más una situación financiera comprometida. Núñez no controla la Junta y depende de acuerdos políticos. Sin embargo, su perfil técnico, su experiencia en gestión pública (donde se le reconoce haber ordenado Senavitat) y el mandato electoral de cambio le dan un margen de acción inicial. El éxito dependerá de su capacidad para generar resultados visibles rápidos, construir mayorías y resistir las resistencias internas y externas.
Qué debería hacer desde el día uno
Las prioridades que la propia Núñez planteó durante la campaña y que la realidad impone son claras:
- Auditoría integral y ordenamiento financiero inmediato. Abrir las cuentas, mapear la deuda real, identificar y cortar las cajas paralelas, y revisar la nómina para detectar planilleros. Transparencia radical desde el primer día.
- Operativo de choque contra la basura. Crear una unidad especial para eliminar vertederos clandestinos en un plazo corto (ella habló de 30 días), instalar GPS en los camiones, definir horarios fijos por barrio y recuperar puntos críticos con iluminación y control.
- Señal clara en calles y tránsito. Priorizar el bacheo de las arterias de mayor flujo, intervenir la planta asfáltica municipal y avanzar hacia un sistema de movilidad más tecnológico (sensores, semáforos inteligentes). Su propuesta de reemplazar la PMT por una agencia de movilidad urbana apunta a reducir la discrecionalidad y la percepción de extorsión.
- Gestión política realista. Construir puentes con la Junta y con el gobierno nacional, porque muchos problemas (accesos, transporte metropolitano, desagües mayores) superan las competencias estrictamente municipales.
- Presencia territorial. Priorizar los barrios más postergados y generar resultados visibles que refuercen la legitimidad ante una ciudadanía cansada.
Soledad Núñez no hereda una ciudad para administrar en piloto automático. Hereda una capital agotada, endeudada y desordenada que cada mañana se triplica en población. Su victoria es un mandato de reconstrucción. El margen de error es estrecho: si logra mostrar avances concretos en limpieza, calles y transparencia en los primeros meses, podrá consolidar apoyo. Si el aparato resiste y los problemas cotidianos persisten sin cambios perceptibles, el desgaste será rápido. Asunción votó por un cambio. Ahora toca gobernarlo.
¿Cuándo asumirá Soledad Nuñez la intendencia de Asunción?
Aquí tienes el apartado ampliado:
¿Cuándo asumirá Soledad Núñez la intendencia de Asunción?
Soledad Núñez asumirá formalmente la Intendencia de Asunción el 3 de noviembre de 2026.
Esta fecha corresponde al calendario habitual de asunción de las nuevas autoridades municipales en Paraguay, una vez que el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) realice la proclamación oficial de los resultados definitivos de las elecciones del 4 de octubre.
Aunque los datos del TREP ya le dieron una ventaja clara (133.325 votos frente a 128.301 de Camilo Pérez), todavía falta el escrutinio final y la proclamación formal. Mientras tanto, la actual administración de Luis Bello continuará en funciones hasta la toma de posesión.
Núñez ya anticipó que no esperará a sentarse en el sillón para empezar a trabajar. En su discurso de victoria aseguró que iniciará de inmediato acciones de transición, priorizando los barrios más postergados y preparando el terreno para las primeras medidas de su gestión.
El 3 de noviembre marcará, por tanto, el inicio oficial de su mandato para el período 2026-2031.